Tenes 5%OFF abonando por transferencia bancaria. El descuento se aplica automaticamente al elegir el medio de pago
peso 2.7kilos
Medida: 28cm ancho x 18cm de alto
Esta pieza es de esas que te frenan. La ves y te cambia la vibra del ambiente al instante.
Tiene un juego de colores y texturas que no se consigue seguido: el borde de ágata en tonos verdes y azules, las bandas blancas perfectamente dibujadas y, en el corazón, la amatista brillando como si tuviera luz propia.
Es una pieza élite, de presencia fuerte. Donde la pongas, se vuelve protagonista: en un living aporta estilo, en un estudio ordena la energía, y en un altar abre un espacio de claridad y conexión.
Las combinaciones naturales que tiene —el verde mineral, el centro cristalino, las vetas que parecen acuarelas— hacen que parezca una escultura creada por la Tierra.
Energéticamente sostiene dos planos:
• La calma y la claridad de la amatista.
• La estabilidad y la armonía de la ágata.
El resultado es un espacio más luminoso, más equilibrado y con una vibración suave pero firme, de esas que se sienten.
Si buscás una pieza única para elevar tu casa o tu espacio de trabajo, esta es de las que no se vuelven a repetir.
$220.000,00
$210.000,00
4% OFF
Precio final: $199.500,00
peso 2.7kilos
Medida: 28cm ancho x 18cm de alto
Esta pieza es de esas que te frenan. La ves y te cambia la vibra del ambiente al instante.
Tiene un juego de colores y texturas que no se consigue seguido: el borde de ágata en tonos verdes y azules, las bandas blancas perfectamente dibujadas y, en el corazón, la amatista brillando como si tuviera luz propia.
Es una pieza élite, de presencia fuerte. Donde la pongas, se vuelve protagonista: en un living aporta estilo, en un estudio ordena la energía, y en un altar abre un espacio de claridad y conexión.
Las combinaciones naturales que tiene —el verde mineral, el centro cristalino, las vetas que parecen acuarelas— hacen que parezca una escultura creada por la Tierra.
Energéticamente sostiene dos planos:
• La calma y la claridad de la amatista.
• La estabilidad y la armonía de la ágata.
El resultado es un espacio más luminoso, más equilibrado y con una vibración suave pero firme, de esas que se sienten.
Si buscás una pieza única para elevar tu casa o tu espacio de trabajo, esta es de las que no se vuelven a repetir.